PÁGINAS

sábado, 29 de octubre de 2016

LO NUEVO DE: Sherrilyn Kenyon


SHERRILYN KENYON
"Deadmen walking" (Serie Deadman’s cross 1) 
Os dejo un fragmento de su nuevo libro para que disfrutéis de su lectura. Este pequeño adelanto ha sido ofrecido por su club de fans en España para dar a conocer su nueva serie y fomentar su compra.

Devyl se paró en la cubierta con su telescopio, mirando el barco que se acercaba mientras que Thorn se ponía justo detrás de él.Algo que sabía el demonio hizo que a Devyl se le pusieran los pelos de punta. Nunca había podido tolerar que sus amigos se pusieran detrás de él.

Y muchos menos un antiguo enemigo que una vez había iniciado una batalla contra él.

Aunque hoy fueran aliados, todavía no había olvidado los años que habíam luchado con saña de destruirse el uno al otro. Ni tampoco estaba dispuesto a tener un vínculo o confianza entre ellos.

Jamás.

Devyl utilizó sus poderes para comprobar las defensas de La Bruja del Mar. Los cañones habían sido incorporados en posición, dispuesta a desatar un infierno de hierro sobre los piratas que se acercaban. Para evitar que su tripulación se asustara, levantó el telescopio para estudiar la corbeta que se les acercaba, a pesar de que en realidad no lo necesitara. Con o sin ella, habría sido capaz de ver el nombre del barco que estabapintado junto a la figura de una sirena verde.

Soucouyant.

-¡Alto! -ordenó a Will. No había ninguna necesidad de luchar contra ese grupo de piratas en particular.

Al menos todavía no.

Confundido, William arqueó una ceja con incredulidad, pero dió la orden sin titubear. Aunque era obvio que el hombre no estaba de acuerdo.

La vacilación de Devyl demostró ser prudente cuando uno de los tripulantes del Soucouyant agitó una bandera blanca de parlamento sobre su cabeza, al mismo tiempo que bajaban la bandera roja con la Cruz del Capitán y la reemplazaban con una bandera blanca.

Sin confiar del todo en Rafael y su tripulación, pues esos piratas no eran conocidos precisamente por su conducta honesta, Devyl mantuvo a sus hombres en posición y volvió a utilizar sus poderes para determinar el nivel de amenaza que suponía el Soucouyant. No detectó ninguna traición. Ni siquiera habían puesto los cañones en su lugar.

Pero nunca se sabía a ciencia cierta y él no estaba dispuesto a arriesgar su buque o su tripulación.

Echando un vistazo a Thorn por encima del hombro, llamó la atención del demonio.

-¿Qué opinas?

-Ese tal Santiago te conoce demasiado bien como para intentarlo.

Thorn tenía razón. Disparar a La Bruja del Mar nunca había terminado bien para nadie.

-¡Responda a la tregua, Sr. Death! Mantener la posición.

Y si los piratas intentaban algo, se daría un festín con algo más que sangre de demonio esa noche.

Sonrió solo con pensarlo.

Por favor, intentarlo.

Fiel a su naturaleza, el capitán del Soucouyant, Rafael Santiago se adelantó hacia la parte superior del riel hasta que se detuvieron lo suficientemente cerca para pasar de su cubierta a la de Devyl.

En el momento en botas negras de Rafael tocaron su barco, Bart y Zumari le flanquearon. Se rió de su bravuconería amenaza y les dio una palmada a cada uno en la espalda mientras le llevaban hacia Devyl.

Igual de alto que Zumari, Rafael tenía los hombros anchos y musculosos. Su piel oscura estaba cubierta de tatuajes en ambos brazos, el cuello y hasta en la cabeza, que llevaba afeitada.

Devyl fue uno de los pocos que conocía el verdadero origen del Capitán Cruz o Rafael Christoph Santiago, su nombre de nacimiento. Hijo de Masika, esclavo liberado de Etiopía, y padre "comerciante", Cristóbal Cruz Gabriel Santiago, Rafe había aprendido el oficio bucanero a bordo del barco pirata del capitán Cris Cruz de la mano de su querido padre. Y para el horror de su madre, era una orgullosa tradición familiar que se llevaba a cabo a pesar de la ley y el sentido común.

Valiente y audaz como cualquier pirata de segunda generación, Rafe ignoró a sus acompañantes y se acercó a Devyl.

-Sabía que la bandera roja serviría para que redujeras la velocidad -e guiñó un ojo-. No has cambiado nada.

Resoplando, Devyl cruzó los brazos sobre el pecho.

-Vaya apuesta has hecho.

-De eso trata la vida, amigo mío. Sin riesgo no hay recompensa.Devyl sacudió la cabeza. El saqueador tenía más novillos que cerebro.

-Entonces, ¿qué te ha traído en esta búsqueda suicida?

-He oído que estabas en estas aguas. Te llevo buscando desde hace días. Sois difíciles de encontrar -les dirigió otra sonrisa a Devyl y William-. De todos modos, encontré algo que hace una semana. . . Creo que deberías verlo, Devyl. Tiene a tu Belle escrita por todas partes. Sin duda, podríamos utilizar su experiencia. Y la tuya.

Con mucha curiosidad, arqueó una ceja, preguntando a Thorn.

- ¿Quieres unirte a nosotros en esta inspección?

-¿Por qué no? Estoy aquí.

Ahora era Rafe el que parecía perplejo.

-Rafael Santiago, te presento a Thorn -Devyl dio un paso hacia atrás para que Thorn pudiera tenderle la mano al pirata.

-¿Amigo? -preguntó Rafe.

-Más bien hermanos -la sonrisa sarcástica en el rostro de Thorn hizo que Devyl quisiera golpearle hasta que aquella expresión desapareciera para siempre. Sobre todo porque el bastardo tenía su alma y el control total sobre él: dos cosas hacían que le doliera hasta el último pedazo de su ser.

Hermanos, una mierda. Más bien era como la viruela o la peste en su anatomía privada.Rafe dio la mano a Thorn y dio un paso atrás.

-¿Sin apellido? ¿O tu apellido es Thorn?

-Thorn es lo único que necesitas saber acerca de mí.

-Como la espina que tenemos clavada en nuestra entrepierna -murmuró Devyl.Rafe se rió.

-Entendido -hizo un gesto hacia su nave-. Señores, después de ustedes.Devyl resopló ante la invitación que aún podría ser una trampa.

-Yo iré el último.

Rafael le miró de forma inocente y muy exagerada.

-¿Qué? ¿No confías en mí?

-¿Después de que me dispararas fuera de la taberna última vez? No. Pero no te lo tomes como algo personal. Ni siquiera confié en mi propia madre.

-Fue un error mientras iba borracho. ¿Cuántas veces tengo que decírtelo?

-Hasta que me lo crea, que será nunca.

Thorn sacudió la cabeza y suspiró antes de balancearse hasta la nave de Rafe. Le pasó la soga aRafe, quien hizo lo mismo.

Negándose a tener las manos tan lejos de sus armas, Devyl ignoró la cuerda que Rafe le pasó y saltó hasta el barco. Algo que provocó un jadeo que asombró a la tripulación pirata de Rafe. Y a la de Devyl. Especialmente cuando se levantó lentamente como el depredador que era y los iró a todos con una mueca de degradado para asegurarse de que si había traición en su corazón, se lo pensaran mejor.Rafe resopló con una sonrisa divertida en su hermoso rostro.

-Siempre tienes que hacer gran entrada, ¿verdad?

-Son los beneficios de una reputación sin corazón y una estocada rápida.

Thorn se rió ante el tono hosco de Devyl mientras cruzaba la cubierta para ponerse a su lado.Aunque nunca lo admitiría en voz alta, en realidad sentía respeto y afinidad por el guerrero.

-Sin corazón es un paso adelante para ti, hermano.

Y sin embargo hubo un tiempo en el que Thorn habría degollado a su propia madre por haber estado al mando de un general de sangre fría y despiadado como Devyl Bane. Incluso a un guerrero con la mitad de las incomparables habilidades de un demonio en combate. Era algo bueno que el niño no había nacido hasta mucho después de que Thorn se rebelara contra su padre, y abandonara su causa por un objetivo mucho más noble y amable.

Como señores de la guerra, unidos habrían postrado a este mundo de rodillas y gobernado cada parte de Terra Firma. En retrospectiva, un pensamiento aterrador. Así que gracias a Dios, Bane había nacido siglos más tarde y ninguno de los generales originales de Thorn había sido tan fuerte o capaz.

-Entonces, ¿de qué va todo esto, Santiago? -preguntó Devyl.

Rafe les indicó que lo siguieran bajo cubierta.

Con muchas sospechas y cautela, Devyl lanzó otra mirada amenazadora alrededor de la nave y a su tripulación antes de bajar con Thorn justo detrás de él.

Era un bastardo irritante.

Los ojos de Devyl solo tardaron un momento en acostumbrarse a la oscuridad. Pero el olor era inconfundible allí abajo.

Único y repugnante para cualquier bestia que estuviera familiarizado con él.

Parecía almizcle seco, mezclado con algo deteriorado. Un escalofrío le recorrió la columna vertebral. Movió instintivamente su mano a la espada y se preparó para hacer frente a algo que debería estar muerto y enterrado.

Rafe encendió una linterna.

-Al principio, pensamos que un jumbie.

-Es un jumbie.

Sólo que éste no vivía en una ceiba.

Era un Blackthorn. Uno de los más mortíferos de su raza.

"Don-Dueli. . . -la voz de la criatura era baja y ronca, y llena de maldad-. Libéradme, mi señor, y le serviré otra vez."

Sintió que sus ojos comienzan a cambiar. Algo que confirmó la tripulación que subía por las escaleras apresuradamente, intentando escapar de él.

Sólo Rafe mantuvo en su sitio.

-¿Debo preguntar? -preguntó señalando con la barbilla los ojos de Devyl.

-En realidad no -Devyl hizo una pausa para mirar a su alrededor-. ¿Habeís encontrado a alguien cerca de eso? -inclinó la cabeza hacia el demonio en la jaula.

-No. La encontramos en un barco fantasma. No había nadie a bordo y no había rastro de la tripulación. Ni siquiera fragmentos de hueso. Asumimos que habían abandonado el barco para escapar de ella.

Lo más probable es que se los comieran antes de que tuvieran oportunidad de huir. Devyl hizo una mueca ante aquel destino.

-Parecía bastante agradable al principio. Nos dijo que una enfermedad se había llevado a los demás. Luego se tiró a lmi garganta. . . con los colmillos al descubierto.

-¿Cómo la atrapaste?

Rafe señaló el talismán que llevaba en un cordón negro alrededor de su cuello.

-La protección de mi madre. Cuando vino a por mí, el hechizo de mi madre la noqueó. Gracias a Dios. La trajimos aquí, y no hemos vuelto a acercarnos a la jaula, excepto para alimentarla y darle agua.

Era una pena que aquello no fuera lo que necesitaba para sustentarse.

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