PÁGINAS

miércoles, 13 de enero de 2016

MUNDO ERÓTICO: RELATOS HOT - Forbidden sex de Mireya M. B


INDICE

DEDICATORIA………………. 

ADVERTENCIA……………… 

ARGUMENTO………………. 

FORBIDDEN SEX……………

NOTA DE LA AUTORA


Dedictatoría


PARA TODAS AQUELLAS PERSONAS QUE QUISIERAN EXPERIMENTAR EL SEXO
PROHIBIDO Y NO SE ATREVEN
¡Por ti! 


Mireya M. B.
Este relato está autorizado para compartirse libremente y por cualquier medio, pero sin alterarse total o parcialmente.

      Este es un relato de ficción, sacado totalmente de la imaginación del autor. Cualquier parecido con la realidad tanto en personajes como en trama es mera coincidencia.
      Apto solo para mayores de edad, utiliza un lenguaje no permitido en menores de edad.


SINOPSIS

Kiara una joven que vive con su madre y padrastro Andrew, lleva una vida tranquila; pero una noche toda cambia. Por casualidad escucha ruidos extraños en el cuarto de a lado que casualmente comparte su madre con su pareja; se acerca y los descubre teniendo sexo, le impacta la magnitud y fuerza con lo que ellos lo hacen pero también le excita ese momento tan íntimo que ella presencio.

Al día siguiente ella está sola en casa solo con Andrew, quien se dio cuenta de la presencia de Kiara la noche anterior cuando follaba con su mujer. El no pierde la oportunidad de enseñarle de primera mano lo que siente una mujer al satisfacerla totalmente.
Los dos se entregan a la pasión, locura, lujuria y a la adrenalina del SEXO PROHIBIDO.


FORBIDDEN SEX


Soy Kiara, una chica de 23 años, vivo con mi padrastro Andrew y mi madre.
Ella trabaja la mayor parte del día, en una oficina de atención al cliente. Llega ya muy tarde, sin embargo no me la pasó  sola cuando llegó de la universidad, porqué Andrew mi  padrastro llega a la hora de la comida, él trabaja en la universidad dando cátedra y pues llega un poco más temprano que mi madre.
Vive con nosotras aproximadamente 6 meses. Mi madre quedó viuda hace como 2 años, espero un tiempo antes de volver a tener pareja, lo cual me pareció buena idea.
Después de 6 meses de estar saliendo  decidieron que querían vivir juntos y así  lo hicieron. El y nosotras nos cambiamos de casa, porque sería incomodo vivir en el mismo lugar donde mis padres vivían  anteriormente aunque también sería una falta de respeto a la memoria de mi padre.
La semana pasada eran después de las 10:00 de la noche me dirigía a la habitación de mi madre que comparte con Andrew. Me detuve en la puerta y justo cuando iba a tocar escuche unos ruidos extraños, nada habituales para mí, pero si para ella, no sé por qué pero nunca imagine que ellos practicaran sexo. Si es muy hipócrita de mi parte expresarlo pero eso pensaba yo.
Les decía, que escuche gemidos, voces roncas, jadeos. De pronto me entró la curiosidad y abrí con mucho cuidado la puerta, tratando de no hacer ruido para que no se dieran cuenta de mi intrusión en un momento tan íntimo.
Y lo que vi me dejo impactada, no es que nunca allá visto el miembro de un hombre, pero este sin duda tenía un tamaño poco común. Tenía a mi madre enfrente de el, a cuatro patas en el pie de la cama; una posición de las más populares entre las parejas y proporciona placer mutuo a las dos personas. Mi mamá tenía los ojos cerrados, gemía muy fuerte, se mordida él labio inferior. Eso era clara característica de que estaba disfrutado la cópula.
Y él no se quedaba atrás, entraba y salía de la vagina de mí mamá a una velocidad pausada con el objetivo de disfrutar lo que estaban haciendo tanto el como ella. También sus manos de Andrew estaban acariciando los senos de ella, específicamente las aureolas de sus pezones. Los retorcía procurando editarla al máximo.
Me sentía mal psicológicamente al estar viéndolos teniendo sexo;  sin embargo sentía unas sensaciones extrañas en mi estómago, mi vagina se estaba humedeciendo. Si sinceramente todo esto me había calentado. A partir de ese día no los vería de la misma manera, lo que yo no me imaginaba es que Andrew me deseaba y lo que era más preocupante que por un momento le pareció escuchar un ruido cercano a ellos y me vio totalmente fascinada con su forma de hacer el amor, y que a partir de ahí el haría todo lo posible por follarme.
Me había percatado que él me veía de manera diferente, me ponía nerviosa su manera de observarme pero no le di importancia. Pensé que aún se estaba acoplando a la hija de su pareja y tenía curiosidad por mí pero no de manera sexual.
Me fui inmediatamente a mi cuarto, soñé que la que estaba en el lugar de mi madre era yo. Desperté llena de sudor y mis bragas totalmente húmedas. Así que mi sueño fue muy vivido;  no sabía cómo mirarlo en la mesa a la hora del desayuno. Sólo estaríamos él y yo, ya que mi madre le toca entrar una hora más temprano.

  
                                                            ***********************


Cuando llegue a la cocina no había nadie, pensé que ya se había ido por lo tanto me fui a servir un café, traiga una falda arriba de media pierna por lo cual era muy diminuta, se ajustaba perfectamente a mi cintura que no es muy estrecha; y no me había puesto nada debajo. En la parte de arriba traía una blusa top con tirantes delgados color verde agua. Sin sostén por qué no lo requería; además que tengo unos pechos abundantes que llaman la atención de cualquier hombre y despiertan rápidamente la libido.  Tenía puestos mis auriculares, comencé a mover las caderas con movimientos circulares y no me percaté que alguien había entrado; me di cuenta de que en la estancia había alguien más cuando sentí una presencia detrás de mí, unas manos se posaron en mi pequeña cintura, sentí un aliento en la altura de mi cuello. Inmediatamente me puse tensa y comencé a excitarme sin poder evitarlo. Entonces el con sus manos me jalo hacia él, ósea, hacia atrás, pude sentir en mi trasero la prueba de su estado de excitación, de pronto me lo imagine dándome  tanto o más placer como anoche a mi madre. Sentí que mis jugos humedecían mi vagina. En ese momento me hablo al oído: 
— Sé que entraste ayer al cuarto — lamio el lóbulo de mi oreja y yo jadee sin poder evitarlo 
— Y nos viste como follabamos — dijo en mi oído, era muy erótico sentir su aliento en esa parte de mi cuerpo
— Vi tu cara, sé que te gustó — comenzó a acaricia mi vientre plano con sus manos que a pesar de pertenecer a un hombre eran suaves pero muy grandes, y además estaban frías lo cual hacia que esa caricia me calentara más.
-Dime no te gustaría probar lo que tanto satisface a tu madre todas las noches.- seguí sintiendo su aliento, que mi cerebro estaba registrando todas esas sensaciones y a su vez borraba todo rastro de cordura y sensatez para decidirme dejarme llevar por la lujuria del momento y tener con mi padrastro
SEXO PROHIBIDO.
Comencé a negar con la cabeza, trate de que me soltara pero lo único que pude lograr fue restregarme más a él. 
—no, estas equivocado; suéltame—note que mi voz tenía un ligero enronquecimiento.
El sin embargo no dio señales de dejarme ir, al contrario su agarre se hizo más fuerte.
Me paso la lengua en forma vertical a lo largo de mi cuello, donde minutos antes sentí su aliento; y gimió levemente
—Mmm—volvió a lamer— Que rico se siente el tenerte tan cerca, nena.-su voz adquirió un tono desconocido, como el que tenía la noche pasada cuando follaba con mi madre.
Yo de igual manera solté un gemido involuntario porque como mencioné esa zona específica me vuelve loca de lujuria.
El agarró más confianza, fue subiendo una de sus manos que me sujetaba la cintura a uno de mis pechos que vuelven loco a cualquier hombre. Además que son muy sensibles, específicamente los pezones.
— ¡Ohhh!—gemí despacio- Mmm.
Estaba como en un iceberg de entrega total a la pasión, que aunque sabía que esto estaba mal, opte por disfrutar de esa experiencia que probablemente no se volvería a repetir.
Acarició mis pechos sobre mi top, lo que provocó que uno de mis pezones se pusiera duro por la excitación, de lo que me estaba provocando y el deseo de lo prohibido. Siguió tocándome en círculos lo que dio paso a una mayor humedad femenina en mis partes íntimas. Después volvió a gemir en mi oído:
—Nena, que suave es tu piel —jadeo-Mmm. Y tu cuerpo responde muy bien a mí—dijo.
—Aunque ya sabía que lo haría— añadió con arrogancia.
Yo le devolví la sonrisa ante esa verdad.
Bajo mi top y me se dio cuenta que no usaba sostén por lo cual dio un suspiro de felicidad. Siguió retorciendo mi pezón ya muy sensible sin la barrera de la ropa. Después su mano que estaba en mi cintura tomó vida propia y se introdujo debajo de mi diminuta falda y se dio cuenta que tampoco llevaba ropa interior y en gimió nuevamente:
—Dices que no, pero bien que te vistes como una puta facilitando el acceso a tu cuerpo— Yo no pude contestar nada a esa afirmación pues era verdad. Ni como defenderme.
—Pero eso me encanta— añadió ronroneando haciendo que se me pusiera la piel de gallina, porque lo que iba a pasar era inevitable y mentiría si dijera que no lo deseaba después de haber visto su manera tan pasional de amar.
Palpo mi pubis con un poco de vello, después su dedo pulgar tocó mi clítoris provocando que yo gimiera de nuevo — ¡Ahhhhhhh! — me retorcía ante tal acción.
—Ves te encantan mis manos sobre y dentro de ti—enfatizó la última palabra ingresando aún más dentro de mi coño volviendo a hacer que me estremecedora y buscando que cabalgara su dedo. Ahora ya tenía tres dedos en mi interior, haciendo que me dilatara y humedeciera más si eso es posible.
Comenzó a moverlos en círculos en mi interior, después en forma vertical, los sacaba y metía lentamente como diciéndome que era él, el que estaba en mí y que pronto tendría algo más grande dentro de mí para satisfacerme mejor.
Yo me pegue más a él y su erección se tornó más grande en mi trasero, la pude sentir de mayor tamaño.
Abandonó mis pechos, puso su mano en mi mentón girando mi cabeza hacia él, pude observar como su rostro mostraba estar contento de tenerme donde estaba y sus ojos estaban oscurecidos por la pasión que en este momento desbordábamos y que hacía que cada movimiento que hacíamos fuera más salvaje ante la delicia de lo prohibido y en un momento bajo su cabeza hasta el nivel de la mía, nuestros labios se tocaron suavemente, labio con labio en un principio, después el lentamente abrió su boca y entre sus dientes tomo mi labio superior, lo mordió un poco más fuerte pero sin llegar a hacerme daño y aunque lo hubiera hecho a mí no me hubiera importado, con su lengua abrió mi boca para introducirme en mi cavidad bocal, lamio mi lengua con la suya. Era muy erótico ese beso, jamás alguien me había besado de esa manera; ese beso cada vez aumentaba de intensidad y se volvía más carnal, más salvaje con tanta lujuria que volví a gemir
— ¡ahhhhhhh! — el continuo saqueando mi boca, y yo no me quejaba solo hacia los ruiditos necesarios para animarlo a continuar y que se diera cuenta que ya no había vuelta atrás y que descargáramos todas las ganas que nos traíamos.  
Juntas nuestras lenguas, las enlazamos e imitamos el vaivén su un coito, el ingreso aún más su lengua hasta la campanilla de mi garganta. Prácticamente me comió la boca ahí en la cocina de la casa, que acertado ¿no? Íbamos a satisfacer nuestro apetito sexual justo donde en circunstancias normales satisfacíamos una necesidad de comida. Sonreí levemente. No quería que jamás terminara ese beso, quería que durara por siempre lo cual no podía ser, había otras cosas en las cuales nos podíamos concentrar.
Oí un ruido lejano entre la nube en la cual me encontraba y por un momento pensé que mi madre había regresado y nos vería, ahí a su hija y su marido en pleno acto sexual pero no ese no fue el caso. Imagine que si mi madre nos encontrara en el acto, se horrorizaría y yo no quería hacerle ningún daño, amo mucho a mi madre pero en este caso fue más grande el deseo por su hombre.
El sonido fue el de la cremallera de sus pantalones, que lo hizo para poder bajar sus pantalones y dejar libre a su miembro que aún no lo podía distinguir. Tomo una de mis manos y lo puso sobre su pene.
— Nena- jadeo, dando pausa al beso— tócalo, siéntelo, trátalo con cariño que después el hará algo muyyy bueno por ti— me sugirió.
Yo temblando lo acaricie. Lo tome de la punto, ahí puse un dedo en la entrada de su glande, después fui bajando despacio primero de arriba después hacia abajo, así lo hice de forma mecánica, cuando llegaba abajo tocaba sus testículos, que se encontraban pesados. Me dio una gran satisfacción el tenerlo en mis manos literalmente y hacerlo disfrutar como lo he hecho yo hace unos instantes en sus manos.
—ohhh, nena— gimió fuertemente— sigue así, me encanta como me tocas— me animo, lo cual me encanto y lo seguí masturbando. El en ningún momento había abandonado mi boca, pero sus manos si habían dejado solos a mis sensibles pezones
 Era suave pero muy grueso y largo que me dije "no entrará en mi". Yo aún no había volteado a verlo y sólo seguí llevando al cielo, mientras el hacía lo mismo conmigo. Era excitante y prohibida la situación pero aun así yo estaba en el limbo del deseo y la lujuria. Seguí con lo mío, masturbándolo lentamente, disfrutando el momento y observando como él lo disfrutaba. Tenía los ojos cerrados en señal de que le encantaba.
-ahhhhhhh— gimió —ohhh que fantástico me acaricias-suspiro -ya sabía que eras toda una puta y me encantas, pero ahora tendrás que usar tu lengua para darme aún más placer. — dijo abriendo sus ojos y notando que le costó trabajo determe el placer que le estaba proporcionando.
Cuando lo dijo me lo imagine probando su sabor salado, pero a la vez adictivo. Y se me hizo agua la boca, yo no soy de esas mujeres que les da asco el sexo oral, al contrario sé que es con lo que más disfrutan los hombres. Porque no hay nada igual como sentir una lengua húmeda y caliente en las partes más sensibles del cuerpo del ser humano. Así que con cada pareja sexual que tengo trato de propiciarles una buena mamada. 
Interrumpió definitivamente el beso, me giro totalmente a él, no solo de cara sino también mi cuerpo y retiro sus dedos de mi vagina a lo que yo respondí con un gemido de protesta. Él sonrió levemente y me dijo:
—Tranquila, ahorita te voy a meter algo que te hará sentir más feliz—él sonreía al ver mis pucheros.
Puso sus manos en mis hombros y ejerció presión para hacer que me arrodillara frente a su erecto pene. Yo me pase la lengua por mis labios, como anticipándome a el sabor de lo que venía; el hizo un sonido de exasperación y me metió su verga en mi boca.
Primero lo saboree como una paleta, volví a hacer lo que hice con las manos pero ahora con mi lujuriosa y perversa lengua; lo recorrí de arriba hacia abajo con la lengua lentamente, haciéndolo sufrir por dejarme vacía literalmente. Él estaba en su máximo placer, porque a un hombre lo vuelven loco el sexo oral y con él no fue la excepción. Después bese sus testículos, cosa que le encantó. Así seguí lamiendo ese caramelo de color chocolate pero tan firme y suave que era una experiencia maravillosa tenerlo en mi boca. El comenzó a mover sus caderas hacia mí tratando de meterse aún más en mi boca, a mí en ocasiones me daban arcadas porque apenas me estaba acoplando a su tamaño. No había tenido un falo de ese tamaño en mi boca, también utilizaba la mano para masturbarlo al mismo tiempo que lo lamia con mi lengua. Tenía un sabor a salado por el sudor de su cuerpo pero también acido, me volví loca lamiéndolo, un olor a jabón mentolado lo cual me hacía ser más adicta a él.
—Kiara, eres muy buena en esto— gimió— ohhh, me encanta— dijo entre gemidos y jadeos que se confundían con la música de fondo que de escuchaba en la calle.
De pronto su cuerpo entró en tensión y supe que estaba a poco para llegar a eyacular en mi boca, pero por lo visto eso no quería el por qué negó brevemente con la cabeza, abrió los ojos en los cuales se veía una total satisfacción, así que supongo que mi felación que le di estuvo más que bien. 
-Me encantaría derramarme en tu preciosa y lasciva boca- hizo una pausa apreciándome ahí de rodillas frente a él, para muchos hombres esa posición les excita y por el brillo de sus ojos a Andrew le sucede lo mismo- pero eso lo haremos después. Ahora me siento morir si no estoy lo más pronto posible dentro de ti, nena.-Se podía distinguí la agonía que sufría por tenerse que privar del placer que le brindo mi sucia boca, pero con la promesa que sería mejor lo que viene a continuación.
Volvió a levantarme e hizo que le diera la espalda a él, es decir, tenía a su disposición mi trasero y mi vagina. Volvió a ponerme en la misma posición de cuando me descubrió en la cocina, ahí en el desayunador. Acarició suavemente cada una de mis mejillas del culo, les dio una palmada lo cual hizo enrojecerlas porque sentí caliente esa zona.
-Dios, eres tan suave y deliciosa que será todo un espectáculo hacerte totalmente mía.
Eso me hizo ponerme tensa, porque quería decir que no dejaría ningún orificio sin penetrar. Y para ser honesta sólo me han cogido vaginalmente; hizo algo inesperado.
Se agachó y cuando sentí paso su lengua por mis nalgas empapándolas de saliva, lo cual se me hizo muy erótico. Y a la vez muy romántico, aunque no estamos enamorados pero por lo menos en el acto sexual hay cosas que a una la excitan inesperadamente por más pequeña que sea la caricia.
Se fue lentamente regando besos por mi cuerpo al erguirse, me sujetó por las caderas suavemente y pude sentir como fue tocando mis glúteos con su falo. Se aproximó a mi entrada vaginal, ahí lo movió por mi clítoris de manera vertical, es decir, de arriba hacia abajo diciéndome que pronto estaría lo más profundo enterrado en mí.
-Desde que te conocí me gustaste y me prometí hacerte mía- jadeo y continuó hablando- y hoy por fin sabrás lo que es sentirte completamente mujer a mi lado.
No dudaba de sus palabras, si al solo ser espectador me hizo excitarme al probarlo en mi misma, la experiencia será sublime.
De un sólo empuje se introdujo totalmente en mi coño a lo cual yo sólo pude gemir más fuerte -ohhh- gemí y jadee al mismo tiempo.
Volvió a salir y entrar rápidamente en mí, practicando el famoso mete y saca haciéndome vibrar totalmente y acariciando mis senos específicamente las aureolas de los pezones, su pene hacia maravillas dentro de mí. Lo cual lo recompense yendo a su encuentro, moviendo las caderas en dirección a él para encontrarnos a medio camino cuando volvía a introducir su pene en mí.
Era totalmente alucinante la manera en la cual sentía que llegaba a todos mis lugares en mi vagina, no había sitio donde no notara la presencia de tan hermoso y fuerte miembro.
-ahhhhhhh- jadee nuevamente- essssss riquísimo hacerlo contigo- todo pudor en mi había desaparecido para solo dejar lugar a un total voraz apetito sexual propio de los animales más salvajes pero sin embargo nada con lo que lo pueda comparar. 
Lo sentí sonreír sobre mi hombro, mordiéndome en esa parte lo cual hizo aún más intensa la copula, me sentía morir de placer. Yo no me quede quieta, deslice mi mano debajo de mí hasta alcanzar sus bolas que se balanceaban al ritmo del vaivén y los acaricie.
-ahhhhhhh- decía el- no es como imagine que sería- por un momento eso me dejo desconcertada, pensé “él no lo está disfrutando como yo”.
Como es posible que no sienta lo mismo que yo, en ese momento si me muriera lo haría feliz con tal intensidad de la follada y es una lástima que sus expectativas no hayan sido alcanzadas como las mías.
-es aún mejor- emití un suspiro de alivio y jadee otra vez por intensidad del orgasmo que poco a poco lo sentí formándose dentro de mí.
Sentí como mis músculo internos lo apretaban, el gimió al sentirlo.
-Ohhh- jadeo- se siente tan bien como me aprietas- volvió a meterme su pene con más fuerza. Acarició mi pierna izquierda suavemente, esa caricia me motivó a seguir moviendo mis caderas, ir al encuentro de las suyas y específicamente sin palabras de comencé como un participante pasivo que se dejaba guiar por el pero que los papeles cambiaron para convertirme en el participante activo con ganas de mostrarle como me gusta que me lo hagan. 
Tomó velocidad al tiempo que yo lo hacía, mi pierna izquierda después de acariciarla la alzó un poco hacia arriba para tener más acceso a mi punto más sensible mi clítoris lo comenzó a frotar suavemente pero provocó que mi orgasmo se acelerará al tiempo que me arrollaba como un terremoto el clímax de mayor intensidad que haya experimentado.
-      ¡Ohhh! -gemí- ¡Qué bien haces sentir a una mujer!- exclame  con mi voz ronca y lo volteó a ver con una sonrisa completamente lasciva con la promesa de que esto aquí no termina.
El me comenta:
ves,- indica lo obvio- ¡bien que estabas queriendo polla y que mejor que la mía! ­­– él respiro profundo tratando de controlar su eyaculación comenzando a moverse más despacio pero sin dejar de penetrarme. Era totalmente irreal las sensaciones que traspasaban mi cuerpo, literalmente.
Se acercó a mi oído y me dijo:
-me encantaría derramarme dentro de ti pero...-gimió levemente-ohhh estas cuidandoteee - preguntó.
Se veía que ya no duraría mucho más pero estaba haciendo todos los esfuerzos para no llegar a su orgasmo fácilmente.
En cuanto a lo que me pregunto estaba totalmente alucinada con lo que pasaba que me había olvidado por completo de las precauciones. Pero por cuestiones del retraso de la menstruación el ginecólogo me las recetó así que por eso sí en un momento de pasión incontrolable olvida mi pareja ponerse el preservativo no hay tanto riesgo ya que yo me tomó la píldora tenga o no relaciones sexuales.
Me reí ante su preocupación, primero pensé en engañarlo pero me compadecí de él y decidí no prolongar más su agonía y permitir por fin que el llegará a su tan ansiado clímax dentro de mí, que por supuesto a mí me excita sentir el semen dentro de mi después de que la persona en cuestión me ha dejado más que satisfecha e ideando la próxima posición que imitaremos para la próxima cópula.
-Si me cuido-respondí- tomó la píldora desde hace varios años - él sonrió y dejó mi clítoris abandonado, permitiendo así que mi pierna estuviera en su posición original, es decir abajo.
Lamio mi cuello nuevamente, tomó un poco de piel en esa parte y lo succiono. Yo intuía que me dejaría una marca pero no me importó mientras tanto sentí como se iba endureciendo cada vez más dentro de mí, prueba de que pronto aprobaría algo caliente y espeso en mí vagina.
-ohhh... no puedoooo más- con dificultad hablaba, yo sólo sonreía al saber que por mi estaba teniendo problemas para expresarse, algo que dudo le pase en clase.
Yo lo incite a que de una vez culminará, llevando mis dos manos a mis glúteos y abrirlos para el dándole una mejor vista de mi coño y por consecuencia un acceso total a él.
No espero más invitación y salió de mí pero así como lo hizo también volvió a introducirse de una sola embestida y sentí como algo caliente se esparcía dentro de mí y supe con certeza que su semen inundó toda mi vagina. 
-ohhh, nena. Me encantas fue muy pasional follar tu apretado coño y prepárate porque esto no termina aquí- me miro extrañamente pero paso algo difícil de explicar. Todo se volvió borroso, sentí como mis ojos se cerraban y no entendía el porqué, pues me acaba de levantar a desayunar y obviamente era imposible que tuviera sueño. Quizá, pensé, me estoy desmayando del placer tan absoluto que me dieron. Ahí perdí toda noción del tiempo y me entregue a la inconsciente oscuridad. 

Me sobresalte en mi cama, ahí fue cuando me di cuenta que no estaba en la cocina con mi padrastro, sino en mi habitación eso sí bañada completamente en sudor por lo candente de mi pesadilla o mejor dicho ¿sueño?
Vi que estaba desnuda completamente y lo más inri fue que cuando comencé a moverme sentí a alguien detrás mío.

Me asuste pensando lo peor así que cerré mis ojos me arme de valor y me gire para percatarme de quien estaba conmigo, ahí fue cuando me di cuenta que Andrew estaba acostado conmigo y me pregunté si  lo que creí soñar fue sólo eso, un sueño o ¿en realidad paso?
¿Será que los dos nos entregamos a la adrenalina del sexo prohibido?


NOTA DE LA AUTORA

Mi  primera obra de un género que a mí me fascina y me lance a escribirla tal y como me la imagine. Para algunos, como pude comprobar, es un tema sensible el cual aborde pero por eso solo me enfoque en lo erótico sin meterme en la psicología de los personajes en el famoso ¿por qué? 
Quizá a lo mejor no está muy bien escrito pero me gustaría que le dieran la oportunidad.
Es mi forma de decir que todos alguna vez hemos tenido una fantasía prohibida sino es en el entorno familiar si con alguien que no está a nuestro alcance.
Recuerden no dejemos nada que deseemos sin realizar
Si es prohibido se disfruta más. La voz de la experiencia habla
Gracias a todos los que me leerán.

Saludos su amiga Mireya M.B.



Espero dejen sus comentarios en mi blog Mireya M.B. 
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3 comentarios:

  1. Esta muy bien el relato, lo que me a dejado con ganas de saber el aspecto del novio de la madre,

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  2. Buen relato :3 espero publiques cosas así mas adelante :3

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