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sábado, 5 de diciembre de 2015

ARTÍCULOS: El final de la novela romántica

ARTÍCULO de Mayte Esteban

                   EL FINAL DE UNA NOVELA ROMÁNTICA


 A raíz de la lectura de la reseña de una novela romántica, surge en mí la necesidad de escribir esta reflexión. ¿Por qué? Bueno, porque en esa reseña, la comentarista me ha demostrado, además de que ha hecho del libro una lectura superficial del todo, que no tiene ni la más remota idea de lo que es el género romántico.

Califica al libro de previsible.

¡Acabáramos! ¿Y le parecerá que ha descubierto América porque había “intuido” el final? Pues siento decir que no ha sido su intuición, ha sido que la novela cumplía a rajatabla las “normas” del género. ¡Porque las hay! La novela romántica, como todos los géneros que están asentados ya, las tienen y son muy claras. La principal, mirad en manuales si queréis, en tratados y hasta en la Wikipedia si no tenéis paciencia para más, es que el amor triunfe ante la adversidad. No es que haya averiguado con sus maravillosas dotes detectivescas que eso iba a suceder, es que TIENE que suceder para que la historia se adscriba en ese género.

Para que funcione.

Los finales de las novelas románticas tienen que ser positivos, dejando al lector con una sensación que es la que en realidad se busca al elegir este género. La justicia emocional, esa que en la vida muchas veces no se da, pero que en la ficción, que todo lo puede, nos permite hacer soñar. El lector de romántica, el de verdad, acepta esto y el que se acerca a él, a ver qué pasa… pues pasa que es capaz de llamar previsible, además señalándolo como algo negativo, a algo que no es más que parte de los arquetipos entre los que se mueve el género. Diciendo que el autor lo ha hecho mal… ¡cuando en realidad es todo lo contrario!

La novela romántica es una historia con final feliz. El argumento pone su principal foco en el amor, ya sea imposible o lleno de dificultades, amor que acaba venciendo, y detrás de esta primera historia puede haber otras subtramas que la enriquezcan, pero nunca debe perder esa “previsibilidad” en el final.

Que no es mala sino… norma.

Yo lo que he pensado al leer esa reseña es que mucha gente, cuando escoge un libro, no se conoce a sí mismo nada.


        



4 comentarios:

  1. Me encanta el artículo y coincido contigo, Mayte.

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  2. Mi comentario puede llegar a sonar como resentimiento, y algo de ello hay. Hace mucho mucho tiempo, en una galaxia muy cercana, alguien hizo un comentario muy malo de una de mis novelitas homo, qué mal me cayó, y ahora leyendo el artículo me acordé, yo también en mi descargo, cometí el primer error y le contesté, y luego el segundo, le puse que para juzgar y hacer una buena review debes conocer el género y sus normas, tal cual lo dices. Fue una experiencia amarga, pero aprendí mucho de ella, ahora si no te gusta lo que escribo, y haces una mala reseña, no me defiendo, solo tomo nota de las cosas que puedo mejorar, si no te gusta, y las razones con cosas que puedo mejorar, lo anoto con mi mejor buena letra y aceptación pero si no te gusta solo por el placer de decir NO ME GUSTAS PORQUE NO, la dejo pasar como quien oye agua correr. Deberías escribir sobre las valoraciones en las reseñas. algunas son tan ofensivas qué te preguntas, ¿si no te gusta como escribo por qué me lees? Otras es tanto lo que destilan que terminas pensando que en vez de reseña han realizado una manifestación de poder... de crítica. Saludos.

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  3. Deberías permitir la edición, a veces encuentras errores que podrías haber evitado y los dedos rápidos hicieron las suyas. Y ya quedaste escrachada for ever.

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